lunes, 6 de abril de 2015

La Felicidad de Claudio Bravo en Barcelona

Juega con la mejor delantera del mundo, pero se encarga de proteger la portería menos batida de España. Rompió récords, se ganó al hincha culé y le torció la mano a la prensa catalana que, en un principio, no le veía opciones para ser titular.



Sus determinantes atajadas en el clásico español terminaron de afianzar a Claudio Bravo en Barcelona. Desde ese día, la prensa española dejó atrás su permanente indiferencia ante el chileno y no  ha parado de alabarlo.

El nombre de Ter Stegen ya no se escucha y nadie pide al alemán bajo los tres palos, es más, una columna de opinión en el periódico Mundo Deportivo (el más leído en Barcelona) criticaba a Luis Enrique por sentar a Bravo en la Champions.
La semana pasada a Bravo le tocó comparecer en conferencia de prensa. Fue recién la segunda vez desde que llegó a Cataluña y frente a una veintena de medios que no le nombraron en ningún momento a su competencia. En la ciudad condal ya dan por sentado que Claudio Bravo es el número 1. 

Aunque la siempre exigente prensa española recuerda cada vez puede su error infantil en el partido de pretemporada ante el Nápoli, no son pocos los medios que afirman que el 1 de Chile es el reemplazante ideal de Víctor Valdés, es decir, terminaron por aprobar la contratación del ex meta de la Real Sociedad. En Barcelona temían que pasaran años antes de que alguien pudiera tapar el hueco que dejó el ahora portero del Manchester United. Estaba el recuerdo de los muchos años que demoraron en encontrar al sustituto ideal del legendario Andoni Zubizarreta, precisamente el principal responsable de la contratación de Bravo desde su rol de Gerente Deportivo del club en ese momento.



El capitán de La Roja afirmó que era muy feliz en Barcelona, esa fue su principal declaración de principios. Su relación con el plantel es magnífica. Un detalle no menor que beneficia esa buena  relación con el plantel tiene que ver con la gran cantidad de titulares sudamericanos que visten la casaquilla blaugrana: Javier Mascherano, Dani Alves, Luis Suárez, Lionel Messi, Neymar. Con ellos se codea hoy Bravo; en ellos encontró grandes aliados al momento de encajar en la interna del camarín.

Antes de mudarse a Barcelona ya le había solicitado al equipo que le buscara casa. Exigió vivir en un barrio residencial, en el sector norte de la ciudad, a sólo minutos del Camp Nou.  Esa es la misma zona donde viven Alves y Gerard Piqué junto a Shakira; muy cerca también de Neymar, Suárez y Messi.


Es la vida del capitán de la selección chilena, quien ataja a gran nivel en el estadio con mayor capacidad de Europa y recibiendo permanentemente la aprobación de la hinchada. Con una sólida campaña para ganar el Premio Zamora al mejor arquero de la Liga, hoy Claudio tiene mucha razón al afirmar que es feliz en Barcelona. 

FRANCISCO SAGREDO
Juega con la mejor delantera del mundo, pero se encarga de proteger la portería menos batida de España. Rompió récords, se ganó al hincha culé y le torció la mano a la prensa catalana que, en un principio, no le veía opciones para ser titular.



Sus determinantes atajadas en el clásico español terminaron de afianzar a Claudio Bravo en Barcelona. Desde ese día, la prensa española dejó atrás su permanente indiferencia ante el chileno y no  ha parado de alabarlo.

El nombre de Ter Stegen ya no se escucha y nadie pide al alemán bajo los tres palos, es más, una columna de opinión en el periódico Mundo Deportivo (el más leído en Barcelona) criticaba a Luis Enrique por sentar a Bravo en la Champions.
La semana pasada a Bravo le tocó comparecer en conferencia de prensa. Fue recién la segunda vez desde que llegó a Cataluña y frente a una veintena de medios que no le nombraron en ningún momento a su competencia. En la ciudad condal ya dan por sentado que Claudio Bravo es el número 1. 

Aunque la siempre exigente prensa española recuerda cada vez puede su error infantil en el partido de pretemporada ante el Nápoli, no son pocos los medios que afirman que el 1 de Chile es el reemplazante ideal de Víctor Valdés, es decir, terminaron por aprobar la contratación del ex meta de la Real Sociedad. En Barcelona temían que pasaran años antes de que alguien pudiera tapar el hueco que dejó el ahora portero del Manchester United. Estaba el recuerdo de los muchos años que demoraron en encontrar al sustituto ideal del legendario Andoni Zubizarreta, precisamente el principal responsable de la contratación de Bravo desde su rol de Gerente Deportivo del club en ese momento.



El capitán de La Roja afirmó que era muy feliz en Barcelona, esa fue su principal declaración de principios. Su relación con el plantel es magnífica. Un detalle no menor que beneficia esa buena  relación con el plantel tiene que ver con la gran cantidad de titulares sudamericanos que visten la casaquilla blaugrana: Javier Mascherano, Dani Alves, Luis Suárez, Lionel Messi, Neymar. Con ellos se codea hoy Bravo; en ellos encontró grandes aliados al momento de encajar en la interna del camarín.

Antes de mudarse a Barcelona ya le había solicitado al equipo que le buscara casa. Exigió vivir en un barrio residencial, en el sector norte de la ciudad, a sólo minutos del Camp Nou.  Esa es la misma zona donde viven Alves y Gerard Piqué junto a Shakira; muy cerca también de Neymar, Suárez y Messi.


Es la vida del capitán de la selección chilena, quien ataja a gran nivel en el estadio con mayor capacidad de Europa y recibiendo permanentemente la aprobación de la hinchada. Con una sólida campaña para ganar el Premio Zamora al mejor arquero de la Liga, hoy Claudio tiene mucha razón al afirmar que es feliz en Barcelona. 

FRANCISCO SAGREDO