miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Tiene razón Alexis?

La selección chilena cerró esta doble fecha Fifa con un agónico empate a dos tantos frente a Bolivia. El equipo no se vio bien y lo más sabroso del amistoso llegó tras el pitazo final, con las opiniones futbolísticas de Alexis Sánchez.
Acá les comparto mi columna en PasiónLibertadores.com



Alexis sacó la voz tras el Chile 2 - Bolivia 2
La pelota no para. Recién han transcurrido tres meses desde la final de la Copa del Mundo y ya se han jugado cuatro fechas FIFA. Parece insólito, pero en Europa la clasificatorias para la Europa de Francia 2015 completaron su tercera jornada y acá en nuestro lares la Copa América esta ahí, a la vuelta de la esquina. En ocho meses más. En junio del próximo año.
Lionel Messi ya informó que Argentina vendrá a Chile en busca del título, el Scratch de Dunga no será el boxeador con mandíbula de cristal que se vio en el Mundial, Radamel Falcao liderará a la competitiva Colombia y un largo etcétera que avizora un torneo con gran nivel.
En ese contexto la Roja de Jorge Sampaoli se prepara. Con la mira puesta en aprovechar la localía, consolidar las buenas sensaciones que dejó el paso por la Brasil 2014 y cuajar una actuación histórica que le permita pelear el título.
El viernes pasado Chile le ganó claramente a Perú con una sobresaliente actuación de Alexis Sánchez. Cuatro días después, este martes ante Bolivia, el agónico empate a dos –merced a un penal regalado- dejó preocupado al medio y puso otra vez al atacante del Arsenal en las portadas; pero no por su actuación en la cancha, sino por sus declaraciones post partido.

“No llega la pelota”



En el duelo que se jugó en Coquimbo Sampaoli repitió la tradicional estructura que ha venido utilizando en mediocampo y ofensiva cuando juega con tres en el fondo: Marcelo Díaz como volante central acompañado por un Charles Arangüiz con mayor libertad. Mauricio Isla y Jean Beausejour por las bandas. Y Arturo Vidal como una especie de armador detrás de los atacantes; una posición que no ocupa en la Juventus, pero que ha sido recurrentemente utilizada por el DT argentino. Arriba los de siempre: Eduardo Vargas y Sánchez.
Como se esperaba Bolivia se paró muy bien atrás, apostó a la presión en la mitad de la cancha para incomodar la posición chilena y aprovechó las escasas oportunidades que tuvo, marcando dos veces en el arco de Jhonny Herrera tras un grosero error de Gary Medel en el primer gol y un excelente contragolpe que se vio favorecido por el resbalón de Isla antes del segundo tanto.
Chile buscó y se propició al menos seis oportunidades claras, pero esta vez el juego de la Roja no fluyó. El equipo se vio incómodo y no tuvo ni el vértigo ni la intensidad de siempre.
Nuevamente, como en muchas oportunidades se ha visto en la era Sampaoli, fue Alexis el encargado de arrastrar el balón, intentar el desequilibrio e ir una y otra vez a pedir el balón en posiciones retrasadas, lejos de donde realmente hace daño, el área rival.
Lo de Sánchez es encomiable en términos de despliegue, habilidad y capacidad técnica. El tocopillano marca diferencias, es un crack sin discusión. Sin embargo, muchas veces su eficiencia se diluye en su deseo constante de empezar, desarrollar y terminar él mismo las jugadas. Pareciera que Alexis quiere tirar el córner y correr a cabecearlo también.
Tras el partido el ex jugador del Barcelona aceptó el diálogo con la prensa en zona mixta. Poco amigo de los micrófonos esta vez tenía ganas de hablar porque  tenía algo que decir:“Me retraso porque me desespero cuando el balón no me llega. Me recogí un poco y quedé lejos de arco”.
Sánchez se desahogaba para explicar sus movimientos, profundizando su opinión cuando se le preguntó por la ausencia de habilitadores clásicos como Jorge Valdivia, David Pizarro o Matías Fernández en esta selección: “(…) cada jugador tiene su calidad. Se extraña tanto a Valdivia, como Pizarro y Fernández. Ellos tienen la calidad de meter un pase de cara al gol. Será decisión del técnico si llamarlos o no. Él sabrá lo que hace”.
Tal como ocurre cuando se decide a encarar a su marcador, el crack de la Roja se movió cómodamente ante las cámaras y manifestó su idea futbolística, sin complicarse por la posibilidad de incomodar a su entrenador.

El análisis de Alexis
¿Tiene razón Sánchez? Sí y no.
Lo que dice el punta es verdadero si se analiza las capacidades del “Mago”, el “Fantasista” y “Matigol” a la hora de habilitar a los delanteros. Hoy en la Roja nadie tiene ese último pase que se clava como un cuchillo en las espaldas de los defensas.
De acuerdo a lo que ha dispuesto Sampaoli desde el Mundial (salvo en el duelo frente a Australia), Arturo Vidal, claramente disminuido en los últimos meses debido a la operación a su rodilla derecha, es el encargado de conectarse con los delanteros y actuar como armador. Esa posición no es la natural del juventino, pero igual se las arregla para marcar diferencias gracias a su despliegue, capacidad técnica y facilidad de llegada a posiciones de gol ¿Es Vidal el habilitador que reclama Alexis? Para nada; lo suyo pasa por otras características que responden al dibujo armado por el técnico.
Es ahí donde los dichos del “gunner” pierden valía, porque hace mucho rato que Chile no juega con un diez clásico y la mayoría de las veces el equipo se las ha arreglado para ser profundo, tener circulación ofensiva y dejar a sus delanteros en posición de marcar.
El trío que conforman Díaz, Arangüiz y Vidal le regala a Chile una posesión de pelota y capacidad técnica que generan peligro cuando los circuitos funcionan. Son el “Príncipe Charles” y el “Rey Arturo” los que generan mayor desequilibrio gracias a su costumbre de pisar el área rival. A ellos, en teoría, se suman el aporte por las bandas de Isla y Mena o Beausejor, quienes son los encargados de habilitar a Sánchez y Vargas desde los costados. El problemas es que hace rato que ninguno de los externos pasa por un momento feliz a la hora de la proyección en ataque.
Se entiende la desesperación de Alexis cuando las circunstancia del partido, como ocurrió en el dos a dos ante Bolivia, no le permiten desequilibrar en ofensiva. Pero lo que debe entender el formado en Cobreloa es que su obsesión por tener siempre el balón, protagonizar todos los ataques  e ir a buscar la pelota en campo propio no solucionarán sus problemas.
Sánchez tiene que aprender que su habilidad no sirve de nada cuando se dedica a encarar rivales a cuarenta metros de la portería rival. Su deseo de tener un habilitador es comprensible y debería ser una opción dentro de los dibujos tácticos y conformación de plantel que decida Sampaoli. Sin embargo, la realidad muestra que hace mucho tiempo que la Roja se “operó” de la dependencia ofensiva de un armador.
Lo de Chile pasa por la intensidad y la presión al rival y, en la mayoría de los casos, esas obligaciones no son bien ejecutadas por aquellos que tienen el diez tatuado en la espalda.

Pancho Sagredo


La selección chilena cerró esta doble fecha Fifa con un agónico empate a dos tantos frente a Bolivia. El equipo no se vio bien y lo más sabroso del amistoso llegó tras el pitazo final, con las opiniones futbolísticas de Alexis Sánchez.
Acá les comparto mi columna en PasiónLibertadores.com



Alexis sacó la voz tras el Chile 2 - Bolivia 2
La pelota no para. Recién han transcurrido tres meses desde la final de la Copa del Mundo y ya se han jugado cuatro fechas FIFA. Parece insólito, pero en Europa la clasificatorias para la Europa de Francia 2015 completaron su tercera jornada y acá en nuestro lares la Copa América esta ahí, a la vuelta de la esquina. En ocho meses más. En junio del próximo año.
Lionel Messi ya informó que Argentina vendrá a Chile en busca del título, el Scratch de Dunga no será el boxeador con mandíbula de cristal que se vio en el Mundial, Radamel Falcao liderará a la competitiva Colombia y un largo etcétera que avizora un torneo con gran nivel.
En ese contexto la Roja de Jorge Sampaoli se prepara. Con la mira puesta en aprovechar la localía, consolidar las buenas sensaciones que dejó el paso por la Brasil 2014 y cuajar una actuación histórica que le permita pelear el título.
El viernes pasado Chile le ganó claramente a Perú con una sobresaliente actuación de Alexis Sánchez. Cuatro días después, este martes ante Bolivia, el agónico empate a dos –merced a un penal regalado- dejó preocupado al medio y puso otra vez al atacante del Arsenal en las portadas; pero no por su actuación en la cancha, sino por sus declaraciones post partido.

“No llega la pelota”



En el duelo que se jugó en Coquimbo Sampaoli repitió la tradicional estructura que ha venido utilizando en mediocampo y ofensiva cuando juega con tres en el fondo: Marcelo Díaz como volante central acompañado por un Charles Arangüiz con mayor libertad. Mauricio Isla y Jean Beausejour por las bandas. Y Arturo Vidal como una especie de armador detrás de los atacantes; una posición que no ocupa en la Juventus, pero que ha sido recurrentemente utilizada por el DT argentino. Arriba los de siempre: Eduardo Vargas y Sánchez.
Como se esperaba Bolivia se paró muy bien atrás, apostó a la presión en la mitad de la cancha para incomodar la posición chilena y aprovechó las escasas oportunidades que tuvo, marcando dos veces en el arco de Jhonny Herrera tras un grosero error de Gary Medel en el primer gol y un excelente contragolpe que se vio favorecido por el resbalón de Isla antes del segundo tanto.
Chile buscó y se propició al menos seis oportunidades claras, pero esta vez el juego de la Roja no fluyó. El equipo se vio incómodo y no tuvo ni el vértigo ni la intensidad de siempre.
Nuevamente, como en muchas oportunidades se ha visto en la era Sampaoli, fue Alexis el encargado de arrastrar el balón, intentar el desequilibrio e ir una y otra vez a pedir el balón en posiciones retrasadas, lejos de donde realmente hace daño, el área rival.
Lo de Sánchez es encomiable en términos de despliegue, habilidad y capacidad técnica. El tocopillano marca diferencias, es un crack sin discusión. Sin embargo, muchas veces su eficiencia se diluye en su deseo constante de empezar, desarrollar y terminar él mismo las jugadas. Pareciera que Alexis quiere tirar el córner y correr a cabecearlo también.
Tras el partido el ex jugador del Barcelona aceptó el diálogo con la prensa en zona mixta. Poco amigo de los micrófonos esta vez tenía ganas de hablar porque  tenía algo que decir:“Me retraso porque me desespero cuando el balón no me llega. Me recogí un poco y quedé lejos de arco”.
Sánchez se desahogaba para explicar sus movimientos, profundizando su opinión cuando se le preguntó por la ausencia de habilitadores clásicos como Jorge Valdivia, David Pizarro o Matías Fernández en esta selección: “(…) cada jugador tiene su calidad. Se extraña tanto a Valdivia, como Pizarro y Fernández. Ellos tienen la calidad de meter un pase de cara al gol. Será decisión del técnico si llamarlos o no. Él sabrá lo que hace”.
Tal como ocurre cuando se decide a encarar a su marcador, el crack de la Roja se movió cómodamente ante las cámaras y manifestó su idea futbolística, sin complicarse por la posibilidad de incomodar a su entrenador.

El análisis de Alexis
¿Tiene razón Sánchez? Sí y no.
Lo que dice el punta es verdadero si se analiza las capacidades del “Mago”, el “Fantasista” y “Matigol” a la hora de habilitar a los delanteros. Hoy en la Roja nadie tiene ese último pase que se clava como un cuchillo en las espaldas de los defensas.
De acuerdo a lo que ha dispuesto Sampaoli desde el Mundial (salvo en el duelo frente a Australia), Arturo Vidal, claramente disminuido en los últimos meses debido a la operación a su rodilla derecha, es el encargado de conectarse con los delanteros y actuar como armador. Esa posición no es la natural del juventino, pero igual se las arregla para marcar diferencias gracias a su despliegue, capacidad técnica y facilidad de llegada a posiciones de gol ¿Es Vidal el habilitador que reclama Alexis? Para nada; lo suyo pasa por otras características que responden al dibujo armado por el técnico.
Es ahí donde los dichos del “gunner” pierden valía, porque hace mucho rato que Chile no juega con un diez clásico y la mayoría de las veces el equipo se las ha arreglado para ser profundo, tener circulación ofensiva y dejar a sus delanteros en posición de marcar.
El trío que conforman Díaz, Arangüiz y Vidal le regala a Chile una posesión de pelota y capacidad técnica que generan peligro cuando los circuitos funcionan. Son el “Príncipe Charles” y el “Rey Arturo” los que generan mayor desequilibrio gracias a su costumbre de pisar el área rival. A ellos, en teoría, se suman el aporte por las bandas de Isla y Mena o Beausejor, quienes son los encargados de habilitar a Sánchez y Vargas desde los costados. El problemas es que hace rato que ninguno de los externos pasa por un momento feliz a la hora de la proyección en ataque.
Se entiende la desesperación de Alexis cuando las circunstancia del partido, como ocurrió en el dos a dos ante Bolivia, no le permiten desequilibrar en ofensiva. Pero lo que debe entender el formado en Cobreloa es que su obsesión por tener siempre el balón, protagonizar todos los ataques  e ir a buscar la pelota en campo propio no solucionarán sus problemas.
Sánchez tiene que aprender que su habilidad no sirve de nada cuando se dedica a encarar rivales a cuarenta metros de la portería rival. Su deseo de tener un habilitador es comprensible y debería ser una opción dentro de los dibujos tácticos y conformación de plantel que decida Sampaoli. Sin embargo, la realidad muestra que hace mucho tiempo que la Roja se “operó” de la dependencia ofensiva de un armador.
Lo de Chile pasa por la intensidad y la presión al rival y, en la mayoría de los casos, esas obligaciones no son bien ejecutadas por aquellos que tienen el diez tatuado en la espalda.

Pancho Sagredo