jueves, 9 de octubre de 2014

Camino a la Copa América, Sampaoli va con todo en otra versión del “Clásico del Pacífico”

Este viernes Chile enfrenta a Perú en el tercer amistoso camino a la Copa América del 2015.
Está es mi columna en el sitio continental www.pasiolibertadores.com




Por décadas los duelos entre Chile y Perú han tenido un morbo especial. Países hermanos de frontera, a la siempre sabrosa rivalidad entre vecinos se suma el dato de que durante mucho tiempo, especialmente en los años setenta y ochenta, ambas selecciones mantuvieron un nivel futbolístico parejo.
Las estadísticas en todo caso muestran una clara superioridad numérica de la Roja. En 75 duelos, entre oficiales y amistosos, Chile ha ganado 40 partidos, Perú 21 y han empatado 14 veces. Desnivel que se acrecienta a favor de la Roja cuando juega de local. Perú solo ha celebrado dos triunfos en suelo chileno.
Este viernes se jugará en el Estadio Elías Figueroa de Valaparaíso, es decir, Chile carga con el favoritismo en un duelo importante para ambas selecciones en el camino de preparación para la Copa América 2015.
Con realidades distintas, pero con el mismo objetivo de ensayo y consolidación de sus propuestas futbolísticas, Chile y Perú afrontarán este amistoso con la motivación propia de un Clásico del Pacífico.

Ahora o nunca
Durante esta semana el volante del Basilea suizo Marcelo Díaz, un fijo en la oncena de Jorge Sampaoli, declaró que la localía en Copa América será una buena oportunidad para que esta “gran generación de jugadores obtenga un título”. El mediocampista aseguró que futbolistas de la calidad de Claudio Bravo, Arturo Vidal, Gary Medel y Alexis Sánchez “no pueden terminar sus carreras en la selección sin ganar algo importante. Se lo merecen”.

Los dichos de Díaz resumen un sentimiento generalizado en el medio chileno. Existe consciencia que la actual camada de jugadores es una de las mejores de nuestra historia futbolística. No tanto por su abundancia (a este grupo siempre le ha penado la escases de alternativas en los roles de zaguero central y centro delantero), sino por la calidad individual y lugar estelar que gozan en los mejores equipos del mundo los líderes de este grupo (Vidal en la Juventus, Sánchez en el Arsenal, Bravo en el Barcelona y Medel en el Inter de Milán). 
A esa feliz coincidencia de talentos, Chile ha sumado una impronta ofensiva y mentalidad ganadora basada en el aporte de Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli desde la banca del combinado adulto, y el aporte que le correspondió a José Sulantay con la Roja Sub 20 que terminó tercera en el Mundial de Canadá 2007.
Por todo eso en Chile, un país que jamás ha ganado un título continental o planetario en ninguna categoría, muchos piensan que es ahora o nunca. Que el próximo año jugando de local, con este plantel y con el conocimiento de un grupo que viene con una Copa América y dos mundiales consecutivos en el cuerpo, llegó la gran oportunidad de gritar campeón por primera vez .
Es cierto, la Roja acrecienta sus chances de celebrar si sabe aprovechar la coyuntura de jugar en sus pastos y con su público. Sin embargo, la posibilidad cierta de estar en la lucha por el título no implica una obligación tácita o un favoritismo extremo. Se juegue en Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Paraguay o donde sea, a nivel continental los principales favoritos siempre serán dos: Argentina y Brasil. Más aún cuando la albiceleste querrá ganar un título que le es esquivo desde 1993 y el Scratch llegará con la obligación de lavar su imagen tras el desastre del Mundial.
Tras los campeones del mundo viene una línea de equipos de primer nivel que tienen las armas para ganarle a cualquiera. En esa categoría, junto a Colombia y Uruguay, está Chile. Y no hay que olvidarse de Ecuador.
En resumen, el torneo del próximo año promete un nivel competitivo importante. Con la presencia de figuras de renombre internacional y con varias selecciones pasando por notables momentos de forma.
Por eso hay que prepararse, y bien. Lo sabe Sampaoli, que esta doble fecha Fifa enfrentará a  Perú y Bolivia. Ambos partidos en Chile y ante posibles rivales futuros. Esa ha sido la petición del técnico a la hora de la planificación de los amistosos de aquí a junio: jugar ante selecciones americanas y ojalá en casa para empezar a sentir los beneficios -el apoyo- y los riesgos- presión y sobre expectativas- que se encontrará el equipo el próximo año jugando de local.
Este viernes Perú será una buena prueba y más allá de los nombre que utilizará el oriundo de Casilda hay una cosa que está clara: a Sampaoli lo que le interesa es ganar jugando con lo mejor que tiene a mano. Un dogma que sirve mucho para la estadística, el ranking Fifa y la confianza del grupo, pero que poco aporta en la búsqueda de alternativas.
Y ojo, que Chile ya sufrió en el Mundial la carencia de un plantel largo…


FRANCISCO SAGREDO



Este viernes Chile enfrenta a Perú en el tercer amistoso camino a la Copa América del 2015.
Está es mi columna en el sitio continental www.pasiolibertadores.com




Por décadas los duelos entre Chile y Perú han tenido un morbo especial. Países hermanos de frontera, a la siempre sabrosa rivalidad entre vecinos se suma el dato de que durante mucho tiempo, especialmente en los años setenta y ochenta, ambas selecciones mantuvieron un nivel futbolístico parejo.
Las estadísticas en todo caso muestran una clara superioridad numérica de la Roja. En 75 duelos, entre oficiales y amistosos, Chile ha ganado 40 partidos, Perú 21 y han empatado 14 veces. Desnivel que se acrecienta a favor de la Roja cuando juega de local. Perú solo ha celebrado dos triunfos en suelo chileno.
Este viernes se jugará en el Estadio Elías Figueroa de Valaparaíso, es decir, Chile carga con el favoritismo en un duelo importante para ambas selecciones en el camino de preparación para la Copa América 2015.
Con realidades distintas, pero con el mismo objetivo de ensayo y consolidación de sus propuestas futbolísticas, Chile y Perú afrontarán este amistoso con la motivación propia de un Clásico del Pacífico.

Ahora o nunca
Durante esta semana el volante del Basilea suizo Marcelo Díaz, un fijo en la oncena de Jorge Sampaoli, declaró que la localía en Copa América será una buena oportunidad para que esta “gran generación de jugadores obtenga un título”. El mediocampista aseguró que futbolistas de la calidad de Claudio Bravo, Arturo Vidal, Gary Medel y Alexis Sánchez “no pueden terminar sus carreras en la selección sin ganar algo importante. Se lo merecen”.

Los dichos de Díaz resumen un sentimiento generalizado en el medio chileno. Existe consciencia que la actual camada de jugadores es una de las mejores de nuestra historia futbolística. No tanto por su abundancia (a este grupo siempre le ha penado la escases de alternativas en los roles de zaguero central y centro delantero), sino por la calidad individual y lugar estelar que gozan en los mejores equipos del mundo los líderes de este grupo (Vidal en la Juventus, Sánchez en el Arsenal, Bravo en el Barcelona y Medel en el Inter de Milán). 
A esa feliz coincidencia de talentos, Chile ha sumado una impronta ofensiva y mentalidad ganadora basada en el aporte de Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli desde la banca del combinado adulto, y el aporte que le correspondió a José Sulantay con la Roja Sub 20 que terminó tercera en el Mundial de Canadá 2007.
Por todo eso en Chile, un país que jamás ha ganado un título continental o planetario en ninguna categoría, muchos piensan que es ahora o nunca. Que el próximo año jugando de local, con este plantel y con el conocimiento de un grupo que viene con una Copa América y dos mundiales consecutivos en el cuerpo, llegó la gran oportunidad de gritar campeón por primera vez .
Es cierto, la Roja acrecienta sus chances de celebrar si sabe aprovechar la coyuntura de jugar en sus pastos y con su público. Sin embargo, la posibilidad cierta de estar en la lucha por el título no implica una obligación tácita o un favoritismo extremo. Se juegue en Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Paraguay o donde sea, a nivel continental los principales favoritos siempre serán dos: Argentina y Brasil. Más aún cuando la albiceleste querrá ganar un título que le es esquivo desde 1993 y el Scratch llegará con la obligación de lavar su imagen tras el desastre del Mundial.
Tras los campeones del mundo viene una línea de equipos de primer nivel que tienen las armas para ganarle a cualquiera. En esa categoría, junto a Colombia y Uruguay, está Chile. Y no hay que olvidarse de Ecuador.
En resumen, el torneo del próximo año promete un nivel competitivo importante. Con la presencia de figuras de renombre internacional y con varias selecciones pasando por notables momentos de forma.
Por eso hay que prepararse, y bien. Lo sabe Sampaoli, que esta doble fecha Fifa enfrentará a  Perú y Bolivia. Ambos partidos en Chile y ante posibles rivales futuros. Esa ha sido la petición del técnico a la hora de la planificación de los amistosos de aquí a junio: jugar ante selecciones americanas y ojalá en casa para empezar a sentir los beneficios -el apoyo- y los riesgos- presión y sobre expectativas- que se encontrará el equipo el próximo año jugando de local.
Este viernes Perú será una buena prueba y más allá de los nombre que utilizará el oriundo de Casilda hay una cosa que está clara: a Sampaoli lo que le interesa es ganar jugando con lo mejor que tiene a mano. Un dogma que sirve mucho para la estadística, el ranking Fifa y la confianza del grupo, pero que poco aporta en la búsqueda de alternativas.
Y ojo, que Chile ya sufrió en el Mundial la carencia de un plantel largo…


FRANCISCO SAGREDO