viernes, 22 de agosto de 2014

Sin Rumbo

El fútbol sigue sin aparecer en San Carlos de Apoquindo. Católica cayó por la cuenta mínima ante River Plate de Uruguay en Copa Sudamericana. Falcioni suma críticas, pero los dardos de los hinchas apuntan a la dirigencia.


Noche fría, aburrida y con resultado adverso.
Desde la llegada de Julio César Falcioni, Universidad Católica no encuentra el ritmo y menos los resultados. Pese a su costumbre conservadora, el DT argentino  dispuso un dibujo táctico ofensivo frente a River Plate de Uruguay, pero prácticamente no hubo llegadas de gol en la precordillera. El empuje de Ramos, que corrió todo el partido, no fue suficiente. Ríos no apareció en todo el encuentro y faltó un hombre de creación en el medio.
El inicio de Falcioni se asemeja al de Martín Lasarte. El Uruguayo también tuvo un comienzo difícil en el torneo local. La diferencia, es que Lasarte respondió a nivel internacional lo que ayudó a descomprimir el camarín y generar una cuota de confianza en los hinchas. Falcioni en cambio, ha errado en ambos torneos.
Sin embargo, fueron pocos los hinchas que culparon al técnico por la nueva derrota. A los 77 minutos,y tras una doble falla en el área, el atacante charrúa Michael Santos convirtió el único gol del partido. Tres minutos más tarde los cánticos contra la dirigencia cruzada comenzaron y no acabaron hasta que el árbitro dio por terminado el sufrimiento. Incluso algunos encararon al presidente del club, que buscó refugio entre los guardias privados y carabineros que intentaron calmar los ánimos de una afición a la que se le está acabando la paciencia.
La salida de Mirosevic y la suplencia de Toselli, dos referentes históricos, no hacen más que echar leña al fuego.
Católica ahora se medirá por el torneo local con Palestino y tendrá que ir a Uruguay a torcer el destino. Dos partidos más a este nivel y está vez será la cabeza de Falcioni la que pidan los hinchas.

Francisco Sagredo

Sin Rumbo

El fútbol sigue sin aparecer en San Carlos de Apoquindo. Católica cayó por la cuenta mínima ante River Plate de Uruguay en Copa Sudamericana. Falcioni suma críticas, pero los dardos de los hinchas apuntan a la dirigencia.


Noche fría, aburrida y con resultado adverso.
Desde la llegada de Julio César Falcioni, Universidad Católica no encuentra el ritmo y menos los resultados. Pese a su costumbre conservadora, el DT argentino  dispuso un dibujo táctico ofensivo frente a River Plate de Uruguay, pero prácticamente no hubo llegadas de gol en la precordillera. El empuje de Ramos, que corrió todo el partido, no fue suficiente. Ríos no apareció en todo el encuentro y faltó un hombre de creación en el medio.
El inicio de Falcioni se asemeja al de Martín Lasarte. El Uruguayo también tuvo un comienzo difícil en el torneo local. La diferencia, es que Lasarte respondió a nivel internacional lo que ayudó a descomprimir el camarín y generar una cuota de confianza en los hinchas. Falcioni en cambio, ha errado en ambos torneos.
Sin embargo, fueron pocos los hinchas que culparon al técnico por la nueva derrota. A los 77 minutos,y tras una doble falla en el área, el atacante charrúa Michael Santos convirtió el único gol del partido. Tres minutos más tarde los cánticos contra la dirigencia cruzada comenzaron y no acabaron hasta que el árbitro dio por terminado el sufrimiento. Incluso algunos encararon al presidente del club, que buscó refugio entre los guardias privados y carabineros que intentaron calmar los ánimos de una afición a la que se le está acabando la paciencia.
La salida de Mirosevic y la suplencia de Toselli, dos referentes históricos, no hacen más que echar leña al fuego.
Católica ahora se medirá por el torneo local con Palestino y tendrá que ir a Uruguay a torcer el destino. Dos partidos más a este nivel y está vez será la cabeza de Falcioni la que pidan los hinchas.

Francisco Sagredo