viernes, 29 de agosto de 2014

El Golazo de la Premier League

Con tres chilenos en cancha y Manuel Pellegrini defendiendo el título, la liga inglesa inició la temporada con los argumentos de siempre: competitividad, espectáculo y ganancias millonarias.


Lo afirmaron Alexis Sánchez, Mauricio Isla y Eduardo Vargas en sus respectivas presentaciones con el Arsenal y el Queens Park Rangers respectivamente: “la inglesa es la mejor liga del mundo”, replicando el discurso de casi todas las estrellas que llegan al campeonato británico.
¿Es real esa frase que se ha transformado en hecha dentro del planeta fútbol?
La afirmación es subjetiva y no parece tener sustento en los resultados internacionales más recientes.
Desde el año 2000 seis equipos españoles se han adjudicado el título de la Champions League, doblando el palmarés de los ingleses que solo muestran tres “orejonas”
Con la Europa League, ex Copa UEFA, el registro es aún más contundente en el mismo lapso: seis coronas para los cuadros ibéricos y solo dos para los de la isla.
A nivel individual el listado de triunfos también se inclina a favor de la “Liga de las Estrellas”. En nueve de sus últimas catorce entregas el Balón de Oro ha caído en manos de futbolistas que juegan en España (seis consecutivas) y solo en dos de Inglaterra.

A la hora del registro de títulos entonces, la denominada mejor liga del mundo pierde, y por goleada, frente a su competencia española.
Sin embargo, la calidad de un campeonato no solo pasa por el poderío de sus equipos y jugadores más importantes.

Competitividad vs. duopolio
José Mourinho lo explicó muy bien cuando nuevamente se hizo cargo del Chelsea el año pasado: "Para el concepto que tengo de liga, la Premier es la mejor. Puedes decirme que el Real Madrid es mejor que nuestros equipos 'top', o que el Barcelona era el mejor equipo de Europa o el Bayern Münich. Pero para mí la mejor competición no es la que tiene al mejor equipo, sino la que tiene una competición real entre varios actores”.
Con la experiencia de haber dirigido, y ganado títulos, en cuatro países distintos, el ex DT del Porto, Inter de Milán y Real Madrid también afirmó que “Inglaterra ahora es todavía más fuerte que en mi primera etapa, porque entonces el Manchester City no tenía la situación financiera que tiene ahora. Hasta el Tottenham está entre los cinco o seis mejores. ¿Quién puede decirme qué equipo ganará la Premier? Puedes intentarlo pero es imposible saber cuál de los cinco (City, Manchester United, Liverpool, Tottenham y Chelsea) se quedará fuera de la Champions, eso es lo que me gusta", explicó el portugués.
Mourinho conoció en España el duopolio que protagonizaron Real Madrid y Barcelona entre las temporadas 2003/04 y 2012/13. Ambos clubes se repartieron la totalidad de los títulos, estableciendo una “liga a parte” merced a la exuberante diferencia de presupuestos con el resto de los competidores. El quiebre de esa dictadura merengue-catalana recién se produjo la temporada pasada con el Atlético de Madrid.
La excepción no hace mas que confirmar la regla de las diferencias entre los dos colosos y el resto. Una brecha ocasionada principalmente por el modelo de repartición de los derechos televisivos de la liga.
En la última temporada el Real y el Barça se quedaron con el 40% del total de las ganancias de la TV (150 millones de Euros cada uno), es decir, triplicaron lo que recibe el tercero en la repartición (Atlético Madrid con 48 millones) y recibieron ocho veces más que el último de la lista, el Almería con apenas 18.

Liga solidaria
En Inglaterra el criterio de distribución es muy distinto y apunta a un objetivo  claro: fortalecer la igualdad presupuestaria para generar mayor competencia futbolística.
Entre 2004 y 2011 la Liga Premier tuvo cuatro campeones y cinco subcampeones diferentes. El dato confirma la tesis de Mourinho y se basa en el concepto de reparto solidario de los millones de la pantalla chica.
Hoy en Inglaterra el 50% de los ingresos por trasmisiones se divide en forma equitativa entre todos los equipos. Otro 25% se reparte proporcionalmente según el número de partidos televisados a cada club (para el mercado local solo se transmiten seis partidos por fecha). El restante 25% se juega en cancha definiéndose por la ubicación en la tabla del último torneo.
El sistema permitió que en la temporada 2013/14 el Cardiff, colista de la clasificación, se embolsara 80 millones de Euros, es decir, casi el doble de lo que recibió el mismísimo Atlético de Madrid en España y solo un 40% menos que lo obtenido por el campeón Manchester City.
Las cifras son el resultado de un estudio de la consultora Deloitte. Números que demuestran que la igualdad en el reparto permite que todos los equipos ingleses, incluso los más pequeños, puedan reforzar sus planteles.
Este año los cuadros que ascendieron desde la Premiership (segunda división) invirtieron más de 30 millones de Euros en contrataciones ¿Los ascendidos en España? Apenas promediaron los 200 mil euros.


Cifras azules
Hoy la Premier League es también el campeonato más seguido en el resto del mundo. Sus partidos reúnen 1800 millones de Euros por concepto de derechos televisivos internacionales, una friolera que está muy por encima de los 700 millones que recibe la liga española en ese ítem.
El estudio de la consultora muestra también que la liga inglesa ha incrementado en un 21% sus ingresos comerciales, alcanzando los 4900 millones de Euros anuales. Solo como referencia la Bundesliga alemana recaudó 2850 millones en los últimos doce meses y la española 2680. Y para la temporada que recién comienza, el fútbol inglés proyecta un aumento en sus utilidades de un 30%,
Es el éxito de un modelo que entendió desde el nacimiento del actual formato de Premier League, en 1992, que el reparto proporcional de las utilidades generaría una competencia atractiva no solo en lo deportivo para los hinchas, si no también en lo comercial para los potenciales auspiciadores de todo el mundo. La demostración de esa idea es que este año 15 de los 20 equipos de primera división tienen como sponsor de su camiseta una marca global con sede en un continente distinto a Europa.

Parece entonces que Sánchez, Isla, Vargas y el mismísimo Mourinho tienen razón. Porque los ingleses no solo inventaron el fútbol; también lo transformaron en negocio con la mejor liga del mundo… 

FRANCISCO SAGREDO

Con tres chilenos en cancha y Manuel Pellegrini defendiendo el título, la liga inglesa inició la temporada con los argumentos de siempre: competitividad, espectáculo y ganancias millonarias.


Lo afirmaron Alexis Sánchez, Mauricio Isla y Eduardo Vargas en sus respectivas presentaciones con el Arsenal y el Queens Park Rangers respectivamente: “la inglesa es la mejor liga del mundo”, replicando el discurso de casi todas las estrellas que llegan al campeonato británico.
¿Es real esa frase que se ha transformado en hecha dentro del planeta fútbol?
La afirmación es subjetiva y no parece tener sustento en los resultados internacionales más recientes.
Desde el año 2000 seis equipos españoles se han adjudicado el título de la Champions League, doblando el palmarés de los ingleses que solo muestran tres “orejonas”
Con la Europa League, ex Copa UEFA, el registro es aún más contundente en el mismo lapso: seis coronas para los cuadros ibéricos y solo dos para los de la isla.
A nivel individual el listado de triunfos también se inclina a favor de la “Liga de las Estrellas”. En nueve de sus últimas catorce entregas el Balón de Oro ha caído en manos de futbolistas que juegan en España (seis consecutivas) y solo en dos de Inglaterra.

A la hora del registro de títulos entonces, la denominada mejor liga del mundo pierde, y por goleada, frente a su competencia española.
Sin embargo, la calidad de un campeonato no solo pasa por el poderío de sus equipos y jugadores más importantes.

Competitividad vs. duopolio
José Mourinho lo explicó muy bien cuando nuevamente se hizo cargo del Chelsea el año pasado: "Para el concepto que tengo de liga, la Premier es la mejor. Puedes decirme que el Real Madrid es mejor que nuestros equipos 'top', o que el Barcelona era el mejor equipo de Europa o el Bayern Münich. Pero para mí la mejor competición no es la que tiene al mejor equipo, sino la que tiene una competición real entre varios actores”.
Con la experiencia de haber dirigido, y ganado títulos, en cuatro países distintos, el ex DT del Porto, Inter de Milán y Real Madrid también afirmó que “Inglaterra ahora es todavía más fuerte que en mi primera etapa, porque entonces el Manchester City no tenía la situación financiera que tiene ahora. Hasta el Tottenham está entre los cinco o seis mejores. ¿Quién puede decirme qué equipo ganará la Premier? Puedes intentarlo pero es imposible saber cuál de los cinco (City, Manchester United, Liverpool, Tottenham y Chelsea) se quedará fuera de la Champions, eso es lo que me gusta", explicó el portugués.
Mourinho conoció en España el duopolio que protagonizaron Real Madrid y Barcelona entre las temporadas 2003/04 y 2012/13. Ambos clubes se repartieron la totalidad de los títulos, estableciendo una “liga a parte” merced a la exuberante diferencia de presupuestos con el resto de los competidores. El quiebre de esa dictadura merengue-catalana recién se produjo la temporada pasada con el Atlético de Madrid.
La excepción no hace mas que confirmar la regla de las diferencias entre los dos colosos y el resto. Una brecha ocasionada principalmente por el modelo de repartición de los derechos televisivos de la liga.
En la última temporada el Real y el Barça se quedaron con el 40% del total de las ganancias de la TV (150 millones de Euros cada uno), es decir, triplicaron lo que recibe el tercero en la repartición (Atlético Madrid con 48 millones) y recibieron ocho veces más que el último de la lista, el Almería con apenas 18.

Liga solidaria
En Inglaterra el criterio de distribución es muy distinto y apunta a un objetivo  claro: fortalecer la igualdad presupuestaria para generar mayor competencia futbolística.
Entre 2004 y 2011 la Liga Premier tuvo cuatro campeones y cinco subcampeones diferentes. El dato confirma la tesis de Mourinho y se basa en el concepto de reparto solidario de los millones de la pantalla chica.
Hoy en Inglaterra el 50% de los ingresos por trasmisiones se divide en forma equitativa entre todos los equipos. Otro 25% se reparte proporcionalmente según el número de partidos televisados a cada club (para el mercado local solo se transmiten seis partidos por fecha). El restante 25% se juega en cancha definiéndose por la ubicación en la tabla del último torneo.
El sistema permitió que en la temporada 2013/14 el Cardiff, colista de la clasificación, se embolsara 80 millones de Euros, es decir, casi el doble de lo que recibió el mismísimo Atlético de Madrid en España y solo un 40% menos que lo obtenido por el campeón Manchester City.
Las cifras son el resultado de un estudio de la consultora Deloitte. Números que demuestran que la igualdad en el reparto permite que todos los equipos ingleses, incluso los más pequeños, puedan reforzar sus planteles.
Este año los cuadros que ascendieron desde la Premiership (segunda división) invirtieron más de 30 millones de Euros en contrataciones ¿Los ascendidos en España? Apenas promediaron los 200 mil euros.


Cifras azules
Hoy la Premier League es también el campeonato más seguido en el resto del mundo. Sus partidos reúnen 1800 millones de Euros por concepto de derechos televisivos internacionales, una friolera que está muy por encima de los 700 millones que recibe la liga española en ese ítem.
El estudio de la consultora muestra también que la liga inglesa ha incrementado en un 21% sus ingresos comerciales, alcanzando los 4900 millones de Euros anuales. Solo como referencia la Bundesliga alemana recaudó 2850 millones en los últimos doce meses y la española 2680. Y para la temporada que recién comienza, el fútbol inglés proyecta un aumento en sus utilidades de un 30%,
Es el éxito de un modelo que entendió desde el nacimiento del actual formato de Premier League, en 1992, que el reparto proporcional de las utilidades generaría una competencia atractiva no solo en lo deportivo para los hinchas, si no también en lo comercial para los potenciales auspiciadores de todo el mundo. La demostración de esa idea es que este año 15 de los 20 equipos de primera división tienen como sponsor de su camiseta una marca global con sede en un continente distinto a Europa.

Parece entonces que Sánchez, Isla, Vargas y el mismísimo Mourinho tienen razón. Porque los ingleses no solo inventaron el fútbol; también lo transformaron en negocio con la mejor liga del mundo… 

FRANCISCO SAGREDO